Entrevista a Glenda Rondán  16/5/2012

La profesora Glenda Rondán, Asesora en Equidad y Género del Ministerio de Educación y Cultura, conversó con Comunicaciones Institucionales sobre los avances logrados en el país en materia de equidad de género y sobre lo que aún resta por hacerse. Además se refirió a la obra teatral “También hicimos Patria”, en la que actuaron destacadas mujeres del campo del periodismo y la política.

Correo Uruguayo.

Glenda Rondán, nació en la ciudad de Melo, departamento de Cerro Largo.
Está casada con Washington Romeo, con el que tuvo tres hijos. Es egresada como profesora de Literatura, del Instituto de Profesores Artigas (IPA).
Militó en el Partido Colorado desde la adolescencia. Durante los años sesenta fue secretaria de los diputados Luis Bernardo Pozzolo y Julio María Sanguinetti.
Fue electa edil suplente a partir de 1984, por el departamento de Montevideo y en las elecciones de 1999 resultó electa diputada por la Lista 15, desempeñando el cargo en el período 2000-2005, llegando a ocupar la titularidad de la presidencia de la cámara de diputados.
Rondán se ha destacado como una luchadora por los derechos de las mujeres; junto a las diputadas Beatriz Argimón, Lucía Topolansky y Margarita Percovich constituyeron la llamada "Bancada Femenina", integrada por mujeres de todos los partidos.
En las elecciones municipales de 2005 encabezó la lista de ediles de la lista 15 a la junta departamental de Montevideo, resultando electa.
Actualmente Rondán se desempeña como asesora en temas de Género y Equidad en el Ministerio de Educación y Cultura
En 2007 actuó junto con la diputada Beatriz Argimón y varias actrices y mujeres públicas uruguayas en la obra teatral “Los monólogos de la vagina”, a beneficio de la Casa de la Mujer *.
En octubre de 2011 estrenó la obra “También hicimos patria”, basada en la obra “Hijas de la tierra” de la escritora Mercedes Vigil, en la que participaron mujeres que se destacan en campos como el periodismo y la política.

* Información extraída de Wikipedia.

La Prensa. Salto.

¿Qué se ha hecho y que queda por hacer en el país sobre equidad de género?

Falta muchísimo. En los países de primer mundo estamos con la paridad desde el punto de vista político y acá en Uruguay ni siquiera pudimos llegar a un tercio. Recién se va a aplicar lo de las cuotas políticas en 2014 y nos preguntamos cómo va a reglamentar la Corte Electoral esta cuotificación.
Pero no sólo es equidad de género en lo político. La gente lo ve como que las mujeres políticas queremos que poco menos que empujar a los hombres y sacarlos de su lugar. Eso en primer lugar no es cierto. Nosotras queremos trabajar conjuntamente con los hombres. Porque si la mirada es únicamente de los hombres entonces la democracia no existe, porque nosotras ya somos más de 52% en el último censo.
Pero hagámonos la pregunta: ¿cuántas mujeres directoras de medios de comunicación hay? ¿de canales de televisión? ¿de diarios? Nos sobran los dedos de la mano para contarlas. ¿Cuántas mujeres en cargos gerenciales de alto rango en las empresas uruguayas hay? Porque en las multinacionales hay mujeres en esos cargos.

Uruguay es uno de los pocos países en América Latina que no tiene cuotificación política. Cada vez tenemos menos mujeres en los ministerios. Cada vez perdemos más mujeres en el parlamento, en las juntas departamentales.
Hay un dicho que es anónimo, que usamos mucho las mujeres: la mitad del cielo ya nos lo ganamos hace rato. Ya somos dueñas de más de la mitad de la Tierra. Ahora queremos la mitad del poder. Pero queremos la mitad del poder, compartido. Poder para hacer. Pero si no se cambia la mentalidad, si los hombres de los partidos políticos siguen aferrados a las sillas, a los cargos, y no ceden. Si ponen a mujeres en los cargos que no tienen conciencia de género, para que renuncien, para después entrar ellos, eso es una trampa a la Ley de cuotas, y eso es lo que las mujeres no queremos.

Subrayado

Ha sido un largo proceso desde que en 1918 las uruguayas consiguieron acceder al voto.

En Uruguay las mujeres conseguimos el sufragio mucho más temprano (1) que en el resto de América del Sur y sin embargo nosotros nos quedamos.
Y yo digo, ¿será que nos faltan hombres como Baltasar Brum? ¿como Batlle y Ordóñez? que fueron los que abrieron el campo para que las mujeres votaran, para que pudieran divorciarse por la sola voluntad, para que pudieran trabajar, para que pudieran estudiar. La Universidad femenina se creó para eso. Hoy es algo perimido, pero en aquel momento era indispensable. Hay muchas Paulinas Luisi (2) a las que les quieren poner un yunque arriba para que no puedan sacar la cabeza.

Primero lo que hay que saber es: ¿qué queremos ser? Porque no todas las mujeres quieren hacer política, de pronto quieren hacer otras cosas. Tampoco todas las mujeres políticas quieren las mismas cosas. Hay mujeres políticas que les interesan las internas partidarias, a otras les interesan los gobiernos departamentales, a otras los cargos ejecutivos, y hay mujeres políticas que les interesan los cargos parlamentarios. Por eso, primero definir qué es lo que queremos.
Nosotras ya tenemos un camino andado, porque nosotras estamos todas juntas. Porque para estos temas y para muchos otros, como la Ley de violencia doméstica, no la sacaron los hombres en el Parlamento. Sí levantaron la mano, pero la escribimos mujeres de todos los partidos, como muchas otras leyes.
Aprendimos, que uno no tiene que perder el tiempo discutiendo en lo que no te vas a poner de acuerdo. Uno tiene que consensuar y trabajar en lo que se está de acuerdo. En lo que estoy de acuerdo voy para adelante y en lo que no, no pierdo el tiempo. Tenemos ese camino ganado las mujeres.

Estamos todas juntas, para respaldarnos, más allá de los partidos en que estemos. Ahora, hay que dar la batalla adentro de los partidos políticos. Cada una tendrá que dar su batalla dentro de su partido político, pero juntas.
Nosotras tenemos una organización que existe sólo en Paraguay y en algún otro país del mundo. El primero de marzo de 2010, cuando Hillary Clinton visitó Uruguay, vino a ver nuestra organización, la Red de mujeres políticas. La red nos nucléa a todas. Hay una mesa donde hay una representante de cada partido político y ahí estamos todas y de ahí salen las estrategias.

Beatriz Argimón, Margarita Percovich y Glenda Rondán, tras una reunión de legisladoras (marzo de 2008). Foto: Ricardo Antúnez, La Diaria.

De igual a igual

Glenda Rondán explicó que las mujeres que participan de la actividad política del país están siendo apoyadas por Naciones Unidas a través de ONU Mujeres (3).

Primero ONU Mujeres va a trabajar con mujeres que son políticas y que son jóvenes. Luego va a trabajar con las mujeres candidatas. Pero más allá de esta ayuda creo que ya basta de capacitación para las mujeres, porque me pregunto: ¿cuándo se capacitan los hombres? Yo pasé cinco años en la Junta Departamental, cinco años en el Parlamento, luego cinco más en la Junta Departamental, y ahora llevo dos años como asesora de un ministro en el Ejecutivo. Son diecisiete años en cargos de gobierno.
Me he capacitado mucho en los temas de género y de violencia doméstica.
Ahora, desde el punto de vista político, perdónenme, pero yo no le cedo un lugar a un hombre, porque puede ser, menos o más inteligente, o igual que yo, pero nada dice que por ser mujer me tengo que capacitar.
Creo que hemos tenido y tenemos mujeres que han demostrado ser inmensamente capaces. Por ejemplo puedo hablar de Alba Roballo. No existe en Uruguay ningún hombre ni ninguna mujer que haya tenido todos los cargos que tuvo ella. Nadie. Y era mujer y vino de Artigas, siendo simplemente una maestra a hacer la facultad de Derecho. Pero tuvo el coraje y tuvo el respaldo de un partido y de un hombre que fue Luis Battle, que le dio sus espacios.
Ella después siguió su camino. Porque uno a veces despega y toma otro camino.
Acá hay muchas mujeres como Alba Roballo. Acá hubo muchas excelentes ministras. Hoy hay excelentes legisladoras en todos los parlamentos. En los departamentales y en los nacionales. Hay mujeres muy capaces en los cargos ejecutivos, cualesquiera sean, no importa la jerarquía. Lo que importa es lo que las mujeres seamos capaces de hacer desde los cargos donde estamos. Importa que nos empoderemos. Que podamos hablar a la misma altura del Ministro. Sentarnos con él y tener, no la misma jerarquía, porque tengo por el Ministro Ehrlich un profundo respeto, pero yo puedo hablar con él, de igual a igual.

¿Cómo está siendo su experiencia al frente de la Comisión de Equidad y Género del MEC?

Ha sido buena, en la medida que el Ministro Ehrlich tiene conciencia de género, y como tiene conciencia de género, deja hacer. Es un ministro que nos ha dejado hacer. En ese sentido es un lujo. Porque hay que ver que este ministro es un hombre que viene de la Academia y ha tenido la capacidad de incursionar en el mundo político. No es fácil eso que hizo.
A Ehrlich le propuse hacer una obra de teatro, que se llama “También hicimos Patria”. Nosotras las mujeres políticas y periodistas ya teníamos una experiencia similar con la obra Los Monólogos de la vagina, que nos había dado muy buen resultado.
Como en el Bicentenario las mujeres quedaron desdibujadas, fue que decidimos impulsar la nueva obra. Entonces dijimos que queríamos empezar con Guyunusa y terminar con Fany Puyesky, una compañera que se nos fue, hace dos años.
A Ehrlich le pareció espectacular la idea. Me junté con unas amigas, teniendo el equilibrio partidario, primero. Me junté con Beatriz Argimón, con Silvana Guerra, con María Julia Muñóz, con Consuelo Pérez, con Graciela Guido. Me junté con mujeres periodistas como Inés Obaldía, con Ana Misrahi, con Ana Nahum, con Catalina Ferrand, con Sara Perrone y Leonor Soria. También participó el colectivo Mujeres de Negro, que es muy importante.


Para nombrar a algunas de aquellas mujeres de la historia y quienes las representan, tenemos a la dramaturga Margarita Xirgu, que la hace María Julia Muñóz, u otra política como Alba Roballo, que la hago yo, u otra, pintora sordomuda, como Petrona Viera, que interpreta Leonor Soria, o Melchora Cuenca, que la hace María Inés Obaldía, o Carlota Ferreira que interpreta Sara Perrone. También representamos a Anita Garibaldi (papel que hace Silvana Guerra), que era brasileña, pero la tomamos porque tuvo a sus hijos en Uruguay, y se casó con Giuseppe Garibaldi en Uruguay.
Solange Moreira, Vicepresidenta de Correo Uruguayo, representa a Lágrima Ríos. Las otras dos mujeres afrodescendientes que hacemos son Rosa Luna, que la hace Cata Ferrand, porque quisimos que una blanca la hiciera, porque no hay diferencia entre blancos y negros. También descubrimos una poetiza negra, que fue la primer afrodescendiente en publicar en América Latina, llamada Virginia Brindis de Sala (4).

Presentación de la obra teatral. Octubre de 2011. Foto: Presidencia.


Todas las mujeres, las recordadas y las que las representan, están unidas por un mismo hilo conductor, que es la transgresión, porque todas son mujeres transgresoras. Desde Josefa Pepita Oribe, que en 1824 abandonó al marido para irse con los patriotas, hasta la última, que fue Fany Puyesky (5), una gran transgresora.
El otro hilo conductor es que todas, de una u otra forma sufrieron violencia doméstica. Todas sufrieron violencia doméstica y todas fueron transgresoras. En definitiva, de las que están arriba del escenario yo no puedo decir que sufrieron violencia doméstica, pero las Mujeres de negro, muchas de ellas sí.
Pero todas somos mujeres muy transgresoras.


¿Qué le diría a las mujeres postales?

Las mujeres de Correo Uruguayo son muy valiosas. Yo trabajé en el Correo y tengo muchas amigas allí. Delma Pérez, por ejemplo. No compartimos el mismo partido, porque ahora soy del Frente Amplio, pero sí compartimos el inmenso cariño que nos tenemos y con muchas otras mujeres de Correo Uruguayo que fueron mis compañeras.

Las mujeres postales han dado una lucha frontal para poder ser, y sacar la cabeza del agujero, porque no podían ser carteras, no podían esto, ni podían lo otro. Hoy tenemos mujeres carteras y tenemos una Vicepresidenta en el Correo, que además tiene muy claro los temas de genero.

Les digo a mis compañeras del Correo, porque yo las sigo sintiendo mis compañeras, es que nunca hay que bajar los brazos, porque siempre hay algo más para hacer, y que hoy tienen la suerte de tener a Solange. Que se apoyen en ella y que vayan para adelante.

Presidencia

Notas:

1. En la Constitución de 1917 se declaró el voto universal y obligatorio y se instauró el voto femenino que fue ejercido por primera vez en 1927 en el plebiscito de Cerro Chato.
2. Paulina Luisi fue la primera mujer uruguaya que cursó estudios en la Facultad de Medicina de Universidad de la República y en recibirse de Doctora en medicina; fue además ginecóloga, docente, promotora y luchadora incansable de los valores de la mujer, entre ellos el voto femenino.
3. La Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (establecida en 2010), también conocida como ONU Mujeres es una entidad de la Organización de las Naciones Unidas destinada a fomentar el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género.
4. Virginia Brindis de Salas (1908 - 1958) fue una activista, escritora y poetisa afrouruguaya, la primera en toda América del Sur en publicar un libro y colecciones de poesía.
5. La abogada, periodista y escritora Fany Puyesky, sobresalió por su militancia en el feminismo que proyectó tanto en la literatura y el teatro como en el derecho. Es autora de la popular obra Manual para divorciadas.